arrow
Regresar
Industria Actual
Estimaciones de obra: cómo se hacen y qué dejar en orden antes de cerrar el año
Lectura
7
min
Compártelo con tu red
ininstafaceshare

Las estimaciones de obra parecen sencillas: medir lo que se ejecutó, calcular cuánto corresponde cobrar y solicitar el pago. Pero entre ese cálculo y la autorización pueden aparecer varios obstáculos.

El generador que falta, la fotografía que quedó en WhatsApp, la cantidad que no coincide con lo que revisó el residente o el Excel que alguien corrigió sin avisar.

Y cuando esto ocurre con varios proveedores al mismo tiempo, mantener el control se vuelve todo un trabajo.

En este artículo veremos cómo se elabora una estimación, qué necesita para autorizarse y cómo el nuevo módulo de Contratos de Buildpeer ayuda a llevar ese proceso en un solo lugar.

‍

¿Cómo se hace una estimación, paso a paso?

Una estimación no consiste únicamente en llenar cantidades en un Excel. Antes de llegar al cobro, hay que comprobar qué se ejecutó, cuánto se ejecutó y cómo se calculó.

En contratos por precios unitarios, el proceso normalmente sigue estos pasos:

1. Todo comienza con el contrato. El catálogo de conceptos establece qué trabajos se contrataron, en qué unidades se miden, qué cantidades se contemplan y cuánto cuesta cada unidad. Esa es la base para preparar las estimaciones, considerando también los cambios que se hayan autorizado durante la obra.

2. Después se mide lo ejecutado. El contratista o proveedor identifica los trabajos realizados durante el periodo y cuantifica sus volúmenes. No se trata de estimar cuánto cree que avanzó, sino de medir lo que realmente puede comprobarse.

3. Esas cantidades necesitan un respaldo: los números generadores. Aquí se registran las mediciones y operaciones que justifican cada volumen. Por ejemplo, si se ejecutaron 280 m² de pavimentación, el generador debe mostrar de dónde sale esa superficie y a qué tramo corresponde.

4. Se reúne la evidencia. Fotografías, croquis, reportes de avance y registros de calidad, cuando correspondan, ayudan a comprobar que los trabajos se realizaron.

5. Ahora sí, se arma la estimación. Con las cantidades respaldadas, se calculan los importes usando los precios unitarios autorizados. También se revisa cuánto se había estimado antes, cuánto se acumula y qué queda pendiente.

6. Llega la revisión. El residente o supervisor verifica las cantidades en campo, mientras que el área de costos revisa los conceptos, precios e importes. Si algo no coincide, se aclara antes de que la estimación pueda autorizarse.

7. Finalmente, se tramita el pago. Una vez autorizada, sigue el proceso de facturación y pago, con la amortización del anticipo, impuestos y demás ajustes que correspondan según el contrato.

Algo que también conviene revisar es cómo se relacionan las estimaciones con el avance contra el programa de obra. El avance físico y el financiero no siempre coinciden, pero entender esa diferencia ayuda a detectar posibles desviaciones.

‍

¿Qué debe traer una estimación para que se revise sin ida y vuelta?

Imagina que un proveedor presenta una estimación por 120 metros de tubería instalada.

La cantidad puede ser correcta, pero el residente necesita saber dónde se colocó, cómo se midió y si corresponde al concepto contratado. Si tiene que pedir toda esa información por separado, la revisión empieza a alargarse.

Por eso, una estimación bien integrada debe contar con los datos del proyecto, el contratista y el periodo; los conceptos con sus unidades y precios; las cantidades del periodo y acumuladas; y los números generadores que justifican los volúmenes.

A esto se suman las fotografías, croquis y demás evidencias necesarias, además de una carátula que reúna los importes y ajustes aplicables.

La idea es que quien revisa pueda seguir la cuenta sin tener que reconstruirla.

Cuando la documentación está completa, es más fácil identificar diferencias y resolverlas mientras los trabajos todavía están recientes. El checklist del supervisor de obra también puede servir como referencia para verificar lo ejecutado.

‍

¿Quién interviene y qué le toca a cada uno?

Una estimación puede pasar por varias personas antes de convertirse en un pago. Y aunque las responsabilidades cambian de una empresa a otra, normalmente el recorrido es parecido.

Primero, el contratista o proveedor prepara las cantidades y reúne los generadores y evidencias.

Después, el residente o supervisor revisa que los trabajos realmente se hayan ejecutado y que las cantidades correspondan a lo que hay en campo.

El área de control de costos comprueba que los conceptos, precios e importes sean correctos. Con esas revisiones completas, el responsable autorizado puede dar el visto bueno final.

A partir de ahí, administración o finanzas continúa con la factura y el seguimiento del pago.

El problema aparece cuando una observación se queda entre dos áreas o nadie sabe quién debe dar el siguiente paso.

Por eso, una obra con control real no depende solamente de tener la información, sino de que cada persona sepa qué debe revisar y cuándo le corresponde intervenir.

‍

¿Dónde se atoran las estimaciones?

Piensa en un proveedor que envía su estimación en Excel. El residente revisa algunas cantidades y devuelve el archivo con observaciones. Mientras tanto, costos trabaja sobre una versión anterior.

Después aparece un generador que faltaba, una fotografía enviada por WhatsApp y una corrección que no quedó registrada en el último documento.

Ninguno de estos problemas necesariamente significa que el trabajo esté mal ejecutado. Pero sí puede retrasar su autorización.

Algo parecido ocurre cuando las cantidades acumuladas no están actualizadas. Si un concepto tenía 420 metros contratados y ya se habían estimado 300, quedan 120 metros disponibles bajo las cantidades vigentes. Cualquier volumen adicional necesita revisarse y, cuando corresponda, formalizarse mediante una modificación contractual.

También están las estimaciones que simplemente se quedan esperando. El proveedor cree que las tiene el residente, el residente piensa que están con costos y finanzas todavía no recibe la autorización.

El reto no es solamente calcular bien. Es mantener la misma información disponible para todos los que participan en el proceso.

Y mientras más contratos y proveedores administra una constructora, más importante se vuelve ese control.

‍

Excel por correo vs. una plataforma: antes y después

Excel ha sido parte del trabajo de las constructoras durante años, y sigue siendo útil para preparar catálogos, generadores y controles.

El problema no es usarlo, sino depender de varios archivos para coordinar un proceso en el que intervienen distintas personas.

Con el nuevo módulo de Contratos de Buildpeer, el catálogo puede seguir comenzando en Excel, pero las estimaciones, su evidencia y sus revisiones se administran dentro de la plataforma.

‍

La diferencia está en que el contrato, las cantidades, las evidencias y las decisiones de revisión permanecen relacionados.

Si quieres profundizar en este cambio, puedes consultar la comparación Buildpeer vs. Excel.

Transforma la forma en que gestionas tus proyectos de construcción.

¿Qué conviene dejar en orden antes de cerrar el año?

Cuando se acerca diciembre, es común concentrarse en el avance de la obra y en los pendientes para arrancar el siguiente año. Pero también vale la pena revisar qué está pasando con las estimaciones.

Porque una cosa es tener el trabajo ejecutado y otra que ese trabajo ya esté estimado, autorizado, facturado y pagado.

Por ejemplo, puede haber conceptos terminados que todavía no se incluyeron en una estimación. O cantidades que el proveedor presentó, pero que siguen en diferencia con lo reconocido por la supervisión.

También conviene revisar los anticipos: cuánto se ha amortizado y qué saldo permanece pendiente según el contrato.

Y si durante la obra hubo trabajos adicionales, cambios de cantidades o conceptos extraordinarios, es importante comprobar que estén documentados y autorizados. No basta con que todos recuerden haberlos acordado.

Finalmente, hay que conciliar las facturas y los pagos. Una estimación autorizada no significa necesariamente que ya se haya pagado, y dejar esas diferencias sin identificar puede complicar el seguimiento en enero.

La intención no es cerrar todo a la fuerza, sino saber exactamente qué está pendiente y quién debe atenderlo.

Si además estás por terminar una etapa o un proyecto, el checklist de cierre de obra puede ayudarte a revisar otros puntos importantes.

‍

¿Cuánto llevo pagado y cuánto me falta?

Esta pregunta parece sencilla, hasta que alguien tiene que buscar la respuesta entre contratos, estimaciones, facturas y comprobantes.

Supongamos que un proveedor tiene un contrato por un millón de pesos. Hasta ahora presentó estimaciones por 600 mil, pero solo se han autorizado 500 mil y se han pagado 400 mil.

Eso significa que hay importes en distintas etapas. No sería correcto decir que ya se pagaron 600 mil ni que todo lo pendiente corresponde a una deuda vencida.

Por eso es importante distinguir entre lo contratado, lo estimado, lo autorizado, lo facturado y lo pagado. Cada cifra responde a una pregunta diferente.

Cuando estos datos se pueden consultar contrato por contrato, dirección tiene una visión más clara de los compromisos y del estado financiero de cada proyecto.

‍

Cómo se apoya en Buildpeer

Imagina que tienes varios proveedores preparando sus estimaciones. Cada uno trabaja con su catálogo, sus generadores y sus evidencias. Después vienen las revisiones, las correcciones y, finalmente, la autorización del pago.

El nuevo módulo de Contratos de Buildpeer permite llevar ese recorrido dentro de una misma plataforma web.

Todo comienza con algo que las constructoras ya conocen: su Excel. Puedes importar el catálogo de conceptos, relacionar las columnas y configurar el contrato. Si la obra ya está avanzada, también es posible incorporar las estimaciones anteriores. Así no necesitas comenzar el control desde cero.

Después, el proveedor prepara su estimación sobre los conceptos y precios del contrato. Registra las cantidades ejecutadas y adjunta fotografías, croquis y números generadores directamente en cada concepto.

La plataforma también calcula la carátula con los conceptos que correspondan, como anticipo e IVA, y muestra el avance acumulado.

La revisión se divide entre quienes conocen el trabajo en campo y quienes controlan los importes. Un responsable verifica cantidades, y puede hacerlo sin ver los precios, mientras otro revisa conceptos y precios. Ambos pueden revisar línea por línea y, si encuentran diferencias, devolver al proveedor únicamente los conceptos que necesitan corregirse.

Una vez concluidas las revisiones, el autorizador da el visto bueno final. Los importes aprobados quedan fijos dentro de esa estimación.

El proceso continúa con la factura, que puede incorporarse en PDF o XML, y con el registro de pagos por parte de Finanzas, incluidos los pagos parciales.

¿Y qué pasa si cambia el alcance del contrato? Las aditivas, deductivas y los conceptos extraordinarios se administran mediante órdenes de cambio, cada una con su folio y aprobación, sin modificar el catálogo original.

Para consultar el avance, la sábana de estimaciones muestra lo contratado, lo acumulado y lo pendiente por concepto. Además, Mis pendientes indica qué actividades necesitan atención y desde hace cuánto tiempo.

Los contratos firmados, las fianzas y los anexos también pueden guardarse junto a la información del contrato, evitando que los documentos queden repartidos entre distintas carpetas.

La medición, la revisión en campo y las decisiones de autorización siguen siendo responsabilidad del equipo. Lo que cambia es que la información y el seguimiento del proceso quedan en un mismo lugar.

Puedes conocer más sobre estas herramientas en la plataforma Buildpeer.

‍

Conclusión

Una estimación bien hecha no termina cuando las cantidades cuadran. También necesita generadores, evidencia, revisiones claras y seguimiento hasta el pago.

Y aunque Excel sigue siendo útil para muchas tareas, administrar todo el proceso entre archivos, correos y mensajes puede volverse complicado conforme crece el número de contratos.

El nuevo módulo de Contratos de Buildpeer permite mantener esa información conectada, desde el catálogo inicial hasta las estimaciones, las órdenes de cambio y los pagos.

Si quieres conocer cómo funciona en tu constructora, agenda una demo de Buildpeer.

También puedes suscribirte al Mural de Buildpeer para recibir contenido práctico sobre control y administración de obra.

‍

Preguntas Frecuentes

¿Qué es una estimación de obra?

Es el documento con el que se cuantifican y valoran los trabajos ejecutados durante un periodo para solicitar su pago conforme al contrato.

¿Qué son los números generadores?

Son los documentos donde se registran las mediciones y cálculos que justifican las cantidades incluidas en una estimación.

¿Qué pasa si el proveedor estima más cantidad de la que tiene contratada?

Primero hay que revisar si se trata de un error de captura o de trabajos adicionales realmente ejecutados. Si el volumen supera lo autorizado, debe seguir el procedimiento de modificación contractual correspondiente antes de incorporarse al cobro.

¿Qué pasa cuando el residente y el proveedor no están de acuerdo con una cantidad?

La diferencia debe revisarse contra las mediciones y los trabajos ejecutados. Si es necesario corregir la cantidad, conviene dejar registrada la observación y solicitar el ajuste correspondiente. En Buildpeer, los conceptos observados regresan al proveedor para su corrección, sin tener que rehacer toda la estimación.

¿Qué hacer si una obra ya tiene estimaciones en Excel y se quiere comenzar a usar Buildpeer?

No es necesario comenzar el control desde cero. El módulo de Contratos permite importar el catálogo de conceptos desde Excel y también las estimaciones anteriores. Así se conserva el avance acumulado y las siguientes estimaciones pueden administrarse dentro de la plataforma.

Transforma tus proyectos de construcción
check
Centraliza la gestión de información
check
Automatiza procesos clave
check
Acelera el crecimiento de tu empresa
Contacta a Ventas
Transforma tus proyectos de construcción con Buildpeer, la plataforma intuitiva que centraliza la gestión de información.
Artículos relacionados
Ver más artículos
Ver más
arrow

Durante nuestra demo personalizada de Buildpeer podrás:

Buildpeer es la plataforma de construcción creada para la operación real en LATAM. Fácil de usar y fácil de adoptar.
Visualizar como Buildpeer actúa como una fuente de información única para todo tu equipo.
Mostramos flujos específicos en base a tu caso de uso.
Terminamos con una ruta de implementación sugerida según tu operación, con tiempos y beneficios estimados.
PLATAFORMA DE CONTROL DE OBRA

Conoce el poder de Buildpeer

Durante nuestra demo personalizada de Buildpeer podrás:

Buildpeer es la plataforma de construcción creada para la operación real en LATAM. Fácil de usar y fácil de adoptar.
Visualizar como Buildpeer actúa como una fuente de información única para todo tu equipo.
Mostramos flujos específicos en base a tu caso de uso.
Terminamos con una ruta de implementación sugerida según tu operación, con tiempos y beneficios estimados.
Agenda tu demo y te mostramos lo que tu operación puede lograr cuando tiene las herramientas correctas.
  • Registro y seguimiento de subcontratistas
  • Requisición y recepción de materiales
  • Control de calidad en entregas de obra
  • Control de avance de obra semanal
  • Gestión de planos y cambios de diseño
  • Cierre y entrega de obra al cliente
  • Control de fuerza de trabajo en obra
  • Gestión de no conformidades y retrabajos
  • Coordinación de visitas de supervisión externa
+6,000 usuarios ya operan con Buildpeer
0%
¿Qué estás buscando gestionar principalmente?
¿Cuál es tu mayor reto en obra? *